sábado, 13 de junio de 2015

Literatura, no política, esta vez.


ECO, SABIO DE NUESTRO TIEMPO.

El diario “El Comercio” tuvo recientemente, la feliz iniciativa de publicar la obra completa del semiólogo, escritor, crítico y en fin; sabio de nuestro tiempo,  Umberto Eco (Alessandria, Piamonte, Italia, 1932).

Luego de leer la totalidad de las obras publicadas y de analizarlas adecuadamente, hemos llegado a la conclusión de porqué es llamado y considerado “el más importante semiólogo vivo del mundo”. No sólo se trata de un escritor que maneja brillantemente el idioma, sino, que hace sentir al lector la experiencia por él narrada en cada una de sus obras y ensayos, sin grandilocuencia pero con un manejo impecable y vasto del idioma, bien sea como narrador, ensayista o periodista.

Como el lector podrá comprender, nace Eco en la Italia de entre guerras (luego de la Primera gran Guerra Mundial y poco antes de la Segunda). Observa como niño, la ascensión del fascismo y de Mussolini, no librándose este hecho de crítica, obviamente, pese a la influencia de los abuelos, que veían en éste a un nuevo salvador de la patria.

Eco relata el haber tenido la dicha de poder acceder a los libros y la lectura desde niño, refugiado en la biblioteca de su abuelo en su relato “Nadie acabará con los libros”, el cual tiernamente a los que desde niños tuvimos la experiencia de poder tener un libro entre las manos aunque no lo comprendiésemos, nos marcó, intensamente en su forma, olor, carátula, tipografía, etcétera.

Para los que nos gusta la escritura, nos da un aliento fabuloso; su primera gran novela (El Nombre de la Rosa, “Il nome della rosa”) fue escrita cuando éste tenía entre los 48 y 49 años, luego de idearla, crear sus personajes, dibujarlos, bosquejar la Abadía donde se lleva a cabo este “thriller” medieval que basa su solución en la risa (la cual, según Jorge de Burgos monje que sería un retrato de unos de sus autores predilectos, Jorge Luis Borges) era considerada una expresión de debilidad de carácter y cercana a la animalidad del ser humano, inadmisible en los monjes de clausura.

Esta novela fue incluso llevada al  cine con bastante éxito, dirigida por   Jean Jacques Arnnaud                    y con la estupenda actuación de Sean Connery en el papel protagónico del monje investigador Guillermo de Baskerville.

Para el gran público, Eco se “hace fama” con la película mencionada, empero, para los más ilustrados, repito, éste era ya conocido como semiólogo y crítico, tanto literario como político, además de un académico de alto nivel en la Universidad de Bolonia (la más antigua Universidad del mundo occidental).

Es el caso que; habiendo nacido antes de la invención de a televisión y con medios de comunicación limitados (probablemente la radio como gran medio y, por supuesto, los libros, que fueron su fuente de inspiración y de conocimiento), dedica uno de sus ensayos a los mismos “Nadie acabará con los libros”, resume la importancia de leer, desde niño y, de poder imaginarse un mundo en la mente y viajar por el mismo, mediante la letra escrita y las experiencias o imaginación de un tercero narrador.

Los que han tenido la suerte de nacer en un hogar donde los libros fueron un bien preciado y, considerado de alto valor por la familia, podemos identificarnos y, sentir, como lo hiciera Eco en su niñez en la biblioteca de su abuelo, el amor y rescatar la importancia de los libros físicos, que, creo, igual que Eco, “nadie podrá acabar con ellos”, ya que añadiría yo; en ellos se encuentra la sabiduría y ésta es infinita.

No es que Eco desprecie a los modernos medios de comunicación ni mucho menos Lo que sí,  más bien, nos da una mirada al mundo, reseñando, como éstos, pueden “crear personajes”, vulgarmente políticos o de farándula que; al igual que en nuestro país, “el gran público” les otorgará una importancia o un talento del cual carecen.

Recordemos que hace poco en su país natal, el payaso Beppo, sacó una votación sustantiva para la Cámara, haciendo notar que “la política no debe de ser una payasada”.

Este autor coincide plenamente con nuestro autor mayor, Vargas Llosa, el cual, expresa el mismo sentir en el último ensayo denominado “La civilización del espectáculo”, haciendo una crítica manifiesta al poder de los medios de comunicación y el direccionamiento y manejo del intelecto de la “mass media” (que, en realidad es la clase televidente y compradora de literatura de poco o ningún nivel.

En “A paso de Cangrejo” (es decir, hacia atrás), relata sobre el poder político y como, un personaje realmente de novela, como Silvio Berlusconi (ex Primer Ministro Italiano) en base a los medios de comunicación, se hace del poder y o manipula a su regalado gusto. Obviamente, con la ayuda y complicidad de los medios de comunicación, los cuales, por lo que transmiten, hace que; “los inmigrantes ilegales albanos” crean en un mundo maravilloso que se transmita a través de un televisor, donde se pueden ganar millones de euros en un sencillo concurso de preguntas.

Tiene también, en su obra “Cinco escritos morales”, diferentes artículos sobre migraciones, fascismo, el rol de la prensa, etcétera, los cuales son escritos con precisión y haciéndonos recrear lo que en os últimos años sucedió en Italia, que; aunque siendo un país desarrollado el primero y subdesarrollado el nuestro, es en esencia lo mismo, porque el hombre es el mismo en todas las latitudes de la tierra en cuanto a sus afectos, vicios y virtudes.

Eco se declara a sí mismo, un estudioso de la lengua y de las palabras y así lo podemos constatar en “Lector in fabula” nos da una cátedra respecto a la interpretación del texto narrativo, muy recomendable para cualquier amante de la literatura o para los prospectos de escritor.

Finamente y para cerrar este pequeño artículo dedicado a la obra de este magnífico autor, resaltaré las palabras que me dijo mi padre (contemporáneo del mismo), luego que le contara que había finalizado de leer cuidadosamente sus obras: “Si a ti te parece que le deben dar el Nobel, pues que se lo den de una buena vez, porque es tan joven como yo”.

1 comentario:

  1. Si bien es cierto que premios y reconocimientos por tus colegas y consumidores es importante, tambien es cierto que ningun premio te hace mejor humano o mejor persona. El proceso de los Premios Nobel es exhaustivo, metodico, y regulado. Usan a personas con credenciales autenticas y reconocidas en la materia presente. Es uno de los sistemas que permanece al dia de hoy mas puro y real, pero que a la vez usa un parametro de naturaleza defectuoso: el ser humano. Dentro del parametro que es defectuoso, como seres individuales y unicos que somos, la opinion de los expertos es llevada por preferencias, por emocion, por politica, por esa cualidad que nos hace humanos, entonces pensemos, el Premio Nobel es el mejor reconocimiento a nuestro intelecto o individualidad que promueve el desarrollo de la humanidad? Tal vez no sea perfecto, pero definitivamente provee una estructura al caos que somos los seres humanos. Solo recordemos que no todos necesitamos ser reconocidos por otros para ser grandes contribuidores a la humanidad. Sartre no acepto su Premio,Nobel pero si influye sus escritos en el ambito literario y humano.

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